¿Se imaginan transformar un cuento infantil en una obra orquestal en la que cada instrumento representa un personaje, que logre atrapar la atención de los pequeñines y que despierte en ellos el interés en la música? Suena como una labor titánica aún para los compositores de hoy en día, pero por allá de 1936, el compositor ruso Sergei Prokofiev lo logró ¡y en únicamente 4 días! Aunque en su estreno no tuvo el mejor recibimiento, con el paso del tiempo “Pedro y el Lobo” se ha posicionado como una de las obras favoritas para acercar a chicos y grandes a las salas de concierto. Tal vez sea por ello que varias compañías produjeron cortometrajes que complementan la música de Prokofiev y hacen aún más divertida la travesía de éste muchachito cazador.

Todas las animaciones parten de una sencilla historia en la que cada personaje tiene un sello instrumental que nos permite reconocerlo y comprender la historia: Pedro (identificado por los instrumentos de cuerda frotada) se propone atrapar al lobo (representado por un ensamble de metales) que está rondando su hogar y, aunque su abuelo (un señor fagot) se lo prohíbe, logra escapar y en su misión es acompañado por un pajarito, un pato y un gato, que son perfectamente descritos por una flauta, un oboe y un clarinete, respectivamente.

¿Cómo se imaginan ustedes el físico y las actitudes de cada uno de los personajes? ¿Cómo visualizan el lugar en el que se desarrolla la trama? Con riesgo de estropearles el final, ¿qué creen que pasó con el pato? ¿Habrá logrado escapar del lobo o se habrá convertido en su cena? ¿Qué habrá sucedido con el lobo después de su captura? ¡Pues esa es la magia de la música y de ésta obra! Nos da la libertad de crear toda la película en nuestra mente. Sin embargo, hay 3 propuestas de animación que vale la pena conocer para enriquecer nuestra propia película mental.

La primera animación que les quiero recomendar es la que Disney realizó en 1946. Aunque es una versión reducida de 15 minutos, no necesita más para sacarnos varias carcajadas. El diseño de personajes lleva todo el sello de las viejas caricaturas de ésta compañía, con un Pedro que parece combinar a todos los niños perdidos de Peter Pan y un lobo que inicia aterrador como en “La Bella y la Bestia” pero que termina con las patitas hechas nudo como el homólogo de “La espada en la piedra”. Algo particular de ésta propuesta es que los animales de la historia tienen nombres, de tal forma que el pajarito es un carpintero calvo y con bombín llamado Sasha, amigo cercano de una patita atolondrada de nombre Sonia y un gato miedoso llamado Iván. Ésta caricatura concluye con una bonita moraleja en la cual nos recuerda que el trabajo en equipo (en éste caso, de Pedro y sus amigos) permite lograr la meta, a la vez de que cierra con breves escenas de costumbres y paisajes de Rusia, muy al estilo Disney.

 

En el año 2007 el sello discográfico Deutsche Grammophon lanzó una versión animada que combina actores con marionetas, ¡es simplemente una delicia! Ésta propuesta es una de las favoritas de los amantes de la música ya que combina exitosamente 2 mundos aparentemente opuestos: una orquesta que sigue la batuta del director italiano Claudio Abbado (a veces en versión marioneta) y una narración a cargo de Sting. Sí, el antiguo miembro de The Police que hoy conocemos como solista…y en éste caso, puppet. No me alcanzaría ésta columna para describir lo maravillosa que es ésta animación, así que me limito a decirles que de principio a fin es muy divertida, ya que iniciamos con el mismísimo Prokofiev asistiendo a ver una representación teatral de Pedro y el Lobo y en la cuál termina personificando al abuelo. En los 30 minutos de narración, nos reímos con las ocurrencias del pajarito, con la patita fanática del vodka que jamás suelta la botella y con una minina gordinflona que, con todo y collar de perlas, hace sufrir a las aves de la historia. Finalmente, pocas cosas son más graciosas que ver a los músicos de la orquesta disfrazados de los animales actuando y tocando a la vez. Sería una interesante propuesta para ver en vivo, ¿no creen?

 

La última animación que les presento es la ganadora del Oscar 2008 en la categoría Mejor Cortometraje de Animación, dirigido por Suzie Templeton (coproducción de TV UNAM). Éste cortometraje se realizó con la técnica de slow-motion y difiere enormemente de las anteriores, ya que en muchos aspectos es un poco sombría. El diseño de los personajes es diferente a lo descrito de otras propuestas, ya que tanto el abuelo como Pedro tienen un semblante serio y melancólico que contrasta con la música asociada a ellos. En ésta versión, el gato no es tan amistoso y pasa gran parte del tiempo tratando de comerse al pajarito, quien no puede volar y necesita el globo azul que Pedro le amarra en el cuerpo para ponerse a salvo. La parte más impactante de ésta animación es aquella que involucra al pato. En lo personal, cuando llega ese momento recurro a mi imaginación para plantear un final alterno en el cual el patito logra escapar. Sin embargo, no todo es tan tenebroso en ésta versión ya que después de la captura del lobo nos presentan una conexión especial entre Pedro y el carnívoro, dando pauta a un final inesperado que no les voy a contar, para no arruinar la sorpresa.

Como ven, una misma historia puede abrir muchas puertas con escenas y personajes diferentes; por ello les invito a ver éstas animaciones y elegir su favorita, o bien, desarrollar una propia que dé vuelo a su imaginación y de paso, acercar a los más pequeños del hogar a ésta música maravillosa.

Stephany González
Soprano. Egresada del Conservatorio Nacional de Música, ha destacado en su actividad como coralista y solista. Como miembro del Coro del Conservatorio Nacional de Música ha participado en obras como Weihnachtsoratorium y Matthäuspassion de Bach, El Himno de los Bosques de Jiménez, Mariposa de Obsidiana de Catán, Novena Sinfonía de Beethoven, The Planets de Holst, Segunda Sinfonía de Mahler, Die Schöpfung de Haydn y Requiem de Mozart, así como en las óperas Martha, de Flotow, La Vida Breve de Falla, L’elisir d’Amore de Donizetti, Romeo et Juliette de Gounod, Die Fledermaus de Strauss y Cavalleria Rusticana de Mascagni. Destaca su colaboración como becaria del Sistema Nacional de Fomento Musical al ser parte del Coro de Cámara Juvenil de México. Como solista su repertorio incluye el Stabat Mater de Pergolesi, Die Schöpfung de Haydn, Requiem de Mozart, Novena Sinfonía de Beethoven y los personajes operísticos de Proserpina de L’Orfeo de C. Monteverdi, Mademoiselle Silverklang de Der Shauspieldirektor, Marcellina y Susanna de Le Nozze fi Figaro de W. A. Mozart, Adina de L’elisir d’Amore de Donizetti, Rosina de Il Barbiere di Siviglia de Rossini ,etc. Actualmente continúa su actividad como solista a la par de su labor como fisioterapeuta, gracias a lo cual ha desarrollado una nueva visión fisiológica sobre la ejecución musical.