“La dignidad del hombre se cumple al momento de materializar su voluntad.”
Kant

Hegel concebía el mundo como una gran maraña de relaciones dialécticas que se expresan en los acontecimientos históricos y el hombre no es la excepción. Más de un siglo después Jacinto Choza nos explica con más elocuencia la teoría hegeliana sobre la esencia del hombre. Dice que los acontecimientos que conforman el desarrollo de un hombre se dividen en dos etapas.

La primera es llamada proceso de autodeterminación, cuya característica principal es que el desarrollo del hombre ocurre como proceso alienado de su capacidad de razonar y elegir. En otras palabras: es entonces donde mayor influencia tiene la programación genética. La segunda etapa es la de individuación, la cual, para efectos de este texto, será nuestro principal recurso.

Según Choza y Hegel “El hombre sólo obtiene su humanidad plena a partir del contacto directo con su ecosistema, es decir su cultura, sociedad y entorno político-social”. De ser el caso, el hombre comienza a forjar su personalidad y carácter de acuerdo a lo que sus cinco sentidos le comunican sobre la realidad pertinente. Sin embargo durante la infancia la formación del intelecto aún no es plena. Como consecuencia existe un deseo de despertar que deriva en una conducta sin intención de discernimiento sobre la información.

En México, no obstante la existencia de asignaturas relacionadas con la apreciación artística en la educación primaria, la implementación de las mismas nos resulta fallida e ineficaz. Es por ello que se vuelve de suma importancia la intervención activa por parte de sus tutores sobre el contenido que nutre el intelecto del infante. El director de orquesta Hans Swarovsky define el arte como la representación sustancial de lo perceptible material o espiritualmente en concentración formal. Realza lo percibido exterior e interiormente por medio de distribución y desglose.

En conclusión, de la música con “valor artístico” nuestros pequeños absorben conocimiento y desarrollan el gusto. El gusto se define como la capacidad de discernir y, por lo tanto de elegir, realizando así su humanidad plena.

Eduardo Bustillos en colaboración con José Luis Bustillos.

José Luis Bustillos Terreros
Director de Orquesta. Inició su formación musical en su natal Chihuahua, posteriormente en el Conservatorio Nacional de Música y el Centro Cultural Ollin Yoliztli, en la dirección orquestal asistió a la Escuela Pierre Monteux y a cursos en la Rep. Checa. Como docente se ha desempeñado en la Escuela de Música Vida y Movimiento del C.C.O.Y. y desde 2004 en la Escuela Superior de Música del INBA De 2012 a 2015 fue titular de la Orquesta Sinfónica de Coyoacán y de 2004 a la fecha Director Artístico de la orquesta Sinfónica de Alientos de la Delegación Cuauhtémoc.